COMENTARIO: Si uno niega la sexualidad, debe cerrar los ojos y no mirar nunca nada.
KRISHNAMURTI: ¿Qué entiende usted por sentimiento sexual? ¿Mirar a una mujer? ¿Todos los impulsos biológicos? Y mirar un árbol, ¿no es también sexualidad? Mirar una flor de gran belleza, eso también es una forma de sensualidad, ¿no es así? ¿no?.
COMENTARIO: Sí.
KRISHNAMURTI: Por consiguiente, si usted niega la sexualidad, como lo ha hecho la mayoría de las religiones, entonces debe cortarse la lengua, cerrar, apagar sus ojos y no mirar nunca nada. No se rían, señores, de cualquier modo, esto es lo que están haciendo, porque no son en absoluto conscientes de la belleza. Para ustedes, la belleza está asociada a una mujer o con uno hombre. En consecuencia, los shankaras del mundo han dicho: <<no tengas nada que ver con la mujer si es que deseas ser espiritual>>. Y así niegan ustedes toda la belleza de la tierra.
¿Alguna vez se han detenido a mirar un árbol, a mirar una flor? ¿Alguna vez han mirado a una mujer hermosa sin decir: <<deseo obtener algo de ella>>? ¿Han mirado simplemente la belleza de algo, de los cerros, los árboles, las flores, los rostros, las sonrisas? No lo han hecho; por eso no saben qué es el amor, qué es la belleza. Todo lo que conocen es "no debes" y "debes". Así es como han despojado sus mentes y sus corazones; son seres humanos desecados. Y sonríen y aceptan esto y continúan igual.
Por lo tanto, señores, lo primero es no condenar, y entonces sabrán qué es el amor.
Valle de Rishi, India, 9 de noviembre de 1967

Como tenemos miedo a todo, también se lo tenemos a la sexualidad. Una persona que tiene miedo, se rebela y hace lo que le dé la gana; pero también puede acomplejarse, acobardase y amoldarse a lo que dice la autoridad de los que saben. Pero lo que dicen los que saben, no nos sirve, pues también están confusos, viven en desorden; de manera que, aunque vayamos al psicólogo, al psiquiatra, a los especialistas en el sexo, los ascetas y ermitaños, los frailes, los sacerdotes, poco pueden hacer para resolver el problema de la sexualidad, que es el mismo problema de la vida, de nuestra vida, la vida de cada ser humano. ¿Alguien nos puede decir cómo hemos de vivir? Eso es ridículo, absurdo, ¿no?
ResponderEliminarPor tanto, es cada cual el que tiene que entrar en el problema de la vida -el sexo, las mujeres, los hombres, los gais, las lesbianas, los que no lo usan pues le dan la espalda, los que se cambian el sexo-; y ver qué pasa con todo ello. Pero lo principal, es comprender cómo opera y funciona el pensamiento; pero no de una manera superficial, sino yendo a la raíz de esa cosa tan extraordinaria que es el pensamiento. Si comprendemos el pensamiento, comprendemos la vida, nosotros, nuestros comportamientos.